Cómo disfrutar del sol

Como disfrutar del sol

Por Dra. Margarita Giardelli, Médica Dermatóloga

Los chicos pasan mucho tiempo al aire libre, expuestos a los rayos solares. Se estima que hasta los 18 años se recibe el 70 por ciento de la radiación ultravioleta que se absorberá a lo largo de toda la vida. Por lo tanto, es fundamental extremar los cuidados, especialmente durante la infancia.

La acción de los rayos ultravioleta se acumula en la piel a través de los años. Por eso, las personas que han tomado sol indiscriminadamente o que han sufrido quemaduras solares graves durante la infancia tienen mayor riesgo de padecer cáncer cutáneo, aunque utilicen una protección solar adecuada en la edad adulta. Las medidas de seguridad deben comenzar a implementarse a partir de las primeras exposiciones. El sol no solamente se recibe en la playa o en la colonia de vacaciones. Los chicos también se encuentran expuestos mientras juegan en el patio, en la plaza, o cuando practican deportes.Si el niño permanece en lugares abiertos, expuesto a la radiación ultravioleta, es fundamental protegerlo con una crema con factor de protección solar (mínimo 15) de buena calidad.

Se denomina “factor de protección solar” (FPS) a la capacidad protectora que tiene el producto. El FPS indica cuanto tiempo tarda la piel en enrojecerse usando protección, comparado con lo que demoraría sin ella. Por ejemplo, si una persona se pone roja en 5 minutos sin usar protección solar, aplicando un FPS 10 tardara 50 minutos. Para que resulte efectivo, el FPS no debe ser inferior a 15. Los más recomendables son los productos que contienen parsol, mexoryl o dióxido de titanio, sustancias que reflejan la radiación ultravioleta y protegen contra los rayos UVB y UVA. Elija siempre productos de buena calidad. Su médico sabrá indicarle las marcas mas confiables.

El filtro solar no es todo. El horario de exposición también es importante así como la ropa, que debe ser de algodón de trama gruesa y colores claros, y el uso de gorros o viseras. Es indispensable instalar los hábitos de cuidado desde edades tempranas. Los chicos imitan el ejemplo de los adultos: si los grandes no se protegen del sol, ellos tampoco lo harán cuando crezcan.

Antes de comprar protector solar para el bebé conviene consultar con el pediatra o el dermatólogo infantil. Algunos productos no son adecuados para la delicada piel de los niños y pueden causar dermatitis, especialmente en los menores de 6 meses. Incluso con una protección apropiada, los bebés no deben permanecer al sol más de 15 minutos, y siempre dentro de los horarios seguros (antes de las 11 de la mañana y después de las 4 de la tarde), debajo de una sombrilla o adentro de la carpa, y vestidos con ropa adecuada: remera y gorrito. Las radiaciones solares penetran incluso debajo de la sombrilla o adentro de la carpa, de manera que siempre se debe estar bien protegido. Los rayos ultravioleta se encuentran presentes también los días nublados, y se reciben incluso debajo de un árbol, de una sombrilla o adentro de la carpa. Asimismo, el agua, la arena y la nieve reflejan el doble de la radiación ultravioleta.

El efecto bronceado no se produce en forma inmediata sino aparece recién a las 72 horas posteriores a la exposición. Las consecuencias inmediatas del sol suelen ser el enrojecimiento y las quemaduras, y eso es lo que debe tratar de evitarse: la repetición de este tipo de lesiones puede derivar en cáncer cutáneo. Por eso, los primeros 4 o 5 días conviene exponerse solo 15 a 20 minutos diarios, e ir aumentando este tiempo en forma gradual –entre 5 y 10 minutos por día- siempre dentro de los horarios seguros y usando una protección apropiada.

Las exposiciones solares prolongadas sin la adecuada protección se traducen en el envejecimiento prematuro de la piel producido por la destrucción de las fibras elásticas y de colágeno. Sin embargo, uno de los daños menos visible y más alarmante es el cáncer de piel.

Además del daño que causa en la piel (eritema, quemaduras, cáncer de piel), la radiación ultravioleta también puede provocar lesiones en la vista, como conjuntivitis o queratitis, y golpes de calor, que se manifiestan con deshidratación, fiebre, vómitos, nauseas y gastroenteritis.

NO TODO ES MALO

El sol tiene efectos favorables para el organismo: además de mejorar el humor, sintetiza la vitamina D y previene el raquitismo y la osteoporosis, dado que favorece la absorción del calcio en los huesos.
Entre 5 y 10 minutos diarios de exposición directa, antes de las 11 de la mañana y después de las 4 de la tarde, resultan suficientes para la síntesis de vitamina D.

RAYOS UVA-UVB

Rayos UVA: son los causantes de las arrugas y del envejecimiento cutáneo. Pueden penetrar en la capa mas profunda de la piel (dermis) dado que su longitud de onda es mayor que la de los rayos UVB. Están presentes todo el año y son los responsables del tono bronceado a lo largo del tiempo.
Rayos UVB: son los causantes del enrojecimiento, las quemaduras, el cáncer de piel y los daños en la vista. Están presentes durante el verano y penetran en la capa superficial de la piel (epidermis).
Tanto los rayos UVA como los UVB pueden provocar cáncer cutáneo. Los primeros, porque alcanzan las capas más profundas de la piel y los segundos porque pueden ocasionar quemaduras, cuya repetición a lo largo de la vida puede derivar en lesiones cancerosas.

TIPOS DE PIEL

Dentro de la raza blanca podemos distinguir cuatro tipos de piel:
Tipo 1: personas de piel extremadamente blanca, ojos y cabellos muy claros. Estas pieles se enrojecen mucho y nunca se broncean.
Tipo 2: también muy blanca, esta piel corresponde a las personas rubias o castañas. Al exponerse al sol toma color rojizo y raramente se broncea.
Tipo 3: es la piel que se broncea, toma buen color y raramente se enrojece.
Tipo 4: es la más morena, cuyo tinte original es mate y al broncearse adquiere un tono marrón.
Los tipos mas delicados son el 1 y el 2, porque al tener menor cantidad de melanocitos producen menos melanina, que además de ser la responsable del tono bronceado constituye una protección necesita. No obstante, y esto es valido para todos los tipos, si el bronceado es demasiado intenso la piel seguramente habrá resultado dañada.

COMO APLICAR EL PROTECTOR SOLAR

El filtro solar debe colocarse 30 minutos antes de la exposición de manera que pueda absorberse bien en la piel y penetrar en las capas más profundas.
Es importante renovar la aplicación cada dos o tres horas y después de meterse en el agua, aunque se trate de productos resistentes al agua.
Al aplicar el protector, no deben olvidarse las orejas, el dorso de los pies y las manos, el cuello y la nuca.
Los protectores solares se presentan en diferentes formas (aerosol, gel y crema, entre otras). Los más adecuados son los que vienen en crema, dado que penetran mejor en las capas profundas de la piel y persisten más tiempo.
Para proteger los labios, existen en el mercado productos especiales con FPS que se aplican como un lápiz labial