Vello no deseado: sus implicancias psicológicas

Trastornos del vello no deseado. Implicaciones psicológicas.

Dentro de la denominación de Vello no deseado se encuadran básicamente dos patologías de gran incidencia en la población femenina: Hipertricosis e Hirsutismo.

La Hipertricosis se caracteriza por el crecimiento del pelo no dependiente de los andrógenos en forma localizada o generalizada en todo el cuerpo. Puede tener significación tan solo cosmética (sin patología subyacente o ser la manifestación cutánea de una enfermedad sistémica). La Hipertricosis puede ser congénita (se desarrolla desde el nacimiento o durante la infancia precoz) o adquirida (se asocia a patologías tumorales ( mama, bronquios, páncreas, ovarios, etc. y es tres veces mas común en mujeres que en hombres).

El Hirsutismo es el crecimiento del pelo en la cara o el cuerpo de una mujer, con distribución masculina. El, potencial genético de los folículos pilosos es mayormente responsable de que los vellos normales se transformen en pelos. Asimismo factores raciales y étnicos determinan modificaciones importantes en la distribución y calidad del vello femenino, de tal manera que lo que para una población es normal para otra puede llamarse Hirsutismo .

Con el objetivo de investigar los Aspectos Psicológicos de dicho trastorno, se realizó en la Clínica Robles de Cirugía Plástica una investigación sobre una población de 50 personas (47 mujeres y 3 hombres) que concurrieron para llevar a cabo la Depilación del Vello No Deseado asistida por Láser (el proceso por el cual el Láser destruye el pelo se denomina Fototermólisis selectiva : la energía liberada se concentra selectivamente en la melanina que contiene el pelo y que le da su color, produciendo la destrucción selectiva del mismo y del bulbo que le da origen).
En esta investigación se buscó evaluar el grado de Afectación Personal asociado al trastorno del vello no deseado. A continuación algunos relatos típicos van a dar cuenta del tipo de Afectación Personal asociado a dicho trastorno:
1-“Me siento molesta por tener que depilarme continuamente. Cuando hablo con alguien me tapo la cara” (zona afectada: barbilla y bigote).
2-“No uso el cabello recogido. No me pongo ciertas prendas. Cuando hablo con alguien pienso si me mira esa zona”(zona afectada: mandíbula y bigote).
3-“Me molesta, a nivel mujer, tener que taparme con dos kilos de maquillaje” (zona afectada: barbilla bigote).

De la población analizada, 40 de las 47 mujeres concurrían por vello en la zona del rostro (bigote y barbilla principalmente), las 7 restantes, veían afectadas otras zonas del cuerpo (mayormente axilas, piernas).

Vemos aparecer distintos Niveles de “Afectación Personal”
A- Perturbaciones de la vida cotidiana: la inversión de tiempo que en algunos casos llega a una o dos horas diarias constituye un serio trastorno en la vida cotidiana. Una de las entrevistadas lo expresa haciendo referencia a un “tiempo muerto”, pues al poco rato de haberse depilado, volvía a salir el vello,” como si no me hubiera hecho nada”.
B- Inhibiciones y Restricciones: el vello, sobre todo en la zona del rostro es sentido como algo vergonzante, que hay que ocultar. Asimilado a un rasgo masculino que arruina la imagen femenina, las mujeres instrumentan diversos Hábitos de Ocultamiento, como es taparse la cara con la mano o cubrirse con el cabello. Esta situación perturba fundamentalmente el área social de intercambio con los otros, pues los otros se transforman en posibles descubridores del rasgo que avergüenza. Una entrevistada señaló al respecto: “Que podría pensar la gente? Esta peluda! Nada de cariño hacia mi”.
C- Perturbación de la Autoestima: El grado de Autoestima depende de variados factores, entre ellos la mirada de los otros hacia la propia persona; en este caso, la anticipación de una mirada de rechazo, disminuye la Autoestima.
D- Trastornos Psicopatológicos En personalidades con predisposición fóbica o depresiva, puede constituirse en factor desencadenante de dichos estados. En algunos casos se han detectado Estados Depresivos o Fóbicos incrementados por el trastorno del vello no deseado; hay sujetos que restringen en forma casi absoluta sus salidas o el trato directo con personas de su entorno, condicionando su vida en base a la presencia o no de vello Algunas entrevistadas comentan “Si tengo pelos no salgo a la calle” o “Condiciono las salidas de toda mi familia de acuerdo a este problema”. Se observó que las perturbaciones posibles involucran diversos aspectos que varían según la intensidad del trastorno y del tipo de personalidad del sujeto que lo padece. En las personalidades con rasgos obsesivos, por ejemplo, un mínimo trastorno en relación al vello, produce máxima Afectación Personal.
E- Angustia: La Angustia, ligada a lo que se percibe como presencia de un rasgo masculino en el cuerpo femenino, se presenta con diversas intensidades. Una entrevistada comenta “Me dan ganas de desaparecer cuando estoy al aire libre y alguien me mira, el sol te expone mucho más y no hay forma de disimularlo”. El afecto predominante es la vergüenza, poniéndose en juego algo relacionado estrechamente con la Identidad Sexual.

La posibilidad de un Tratamiento adecuado que resuelva el problema, genera grandes expectativas, pues por lo general, se han probado variados métodos que no fueron satisfactorios (pinza, cera, electro depilación, etc). Algunas de las entrevistadas expresan sus expectativas diciendo: “Ya no tener esta pelusita odiada”; “Que me toque y no tener eso”; “Darme el gusto de haberlo vencido”.
Su resolución es vivida como un gran alivio, favoreciendo la consolidación de la imagen femenina.
En el caso de la población masculina consultante (3/50), se trató de casos de Hipertricosis severa en espalda y cuello fundamentalmente.

A modo de síntesis podemos decir que en nuestra cultura, el vello en la mujer, resulta antiestético, generando una reacción de rechazo. Si el vello aparece en la zona del rostro la imagen femenina se ve altamente perturbada, generando diversos tipos de Afectación Personal.

Dr. José M. Robles
Director de la Clínica Robles de Cirugía Plástica
Dr. Juan Carlos Tagliapietra
Médico Especialista del Centro Láser de la Clínica Robles
Lic. Patricia Saks
Licenciada en Psicología